The violent alienation of “ajeno”

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Dear reader,

Recently your faithful servant stumbled across a recording of a song he had heard from time to time, but has now had a chance to listen to closely. It is a jewel. Beautiful… but painful. Composed by César Calvo, sung in the bell-like tones of Susana Baca, leading exponent of Peru’s Afro musical traditions: “María Landó” is a hypnotic chant evoking the back-breaking, mind-numbing, and most of all soul-deadening work that is the title character’s lot in life. And still that of most of our kind, humankind.

After singing of dawn breaking with its wings of light over the city… and noon with its golden bell of water… and night with its long goblet lifted to the moon… the lyric turns to María “who has no time to lift her eyes, her eyes wracked by lack of sleep, by sorrows… María who has no dawn, no noon or night… For María there is only labor, only labor and more labor… y su trabajo es ajeno: her labor is not her own.”

What power, what violence, what understanding of the world is compressed into that single word ajeno “belonging to another or others, alien, foreign, unfamiliar.” Its root, Lat. alienus, also yields Engl. “alien.” (Think of how the latter word is applied to immigrants.)

Argentina’s incomparable troubador Atahualpa Yupanqui sang of the exhausted herdsman driving cattle in the hills: “Las penas y las vaquitas/ se van por la misma senda./ Las penas son de nosotros,/ las vaquitas son ajenas” (Sorrows and cattle/ moving along the same trail/ The sorrows are our own,/ the cattle belong to another).

The Roman playwright Terence gave us this moving expression of compassion, of solidarity with all our fellow mortals: Homo sum, nihil humani me alienum est—I am human, and nothing that is human is alien to me.

¡Buenas palabras!

Pablo

Pablo J. Davis, Ph.D., CT, J.D., is a historian, translator, and attorney. The essay above was originally published in La Prensa Latina (Memphis, Tennessee) in the Nov. 20-26, 2017 issue, as No. 257 of the weekly, bilingual column “Mysteries & Enigmas of Translation” [Misterios y Enigmas de la Traducción].

“Ajeno” y su violencia

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Querida lectora o lector,

No hace mucho este servidor se topó con una grabación musical que había oído de cuando en cuando, pero que en estos días ha podido escuchar detenidamente. Es una joya, hermosa pero dolorosa. Composición de César Calvo, en la voz franca y pasional de Susana Baca, titana del canto afro-peruano: un cántico hipnótico, evocación del trabajo incesante, agotador y embrutecedor al que se ve condenada por las circunstancias una tal María—“María Landó”. Destino aún de la mayoría de la humanidad.

Tras el lirismo de la primera estrofa, que canta a la madrugada con sus “alas que se dispersan por la ciudad”, el mediodía con su “campana de agua de oro” que ahuyenta la soledad y la noche que “levanta su copa larga” a la luna—volcamos la mirada hacia María que “no tiene tiempo de alzar los ojos rotos de sueño”, para quien no hay ni madrugada ni mediodía ni noche sino tan sólo trabajo, incesantemente trabajo y más trabajo: “María de andar sufriendo/ sólo trabaja/ María sólo trabaja/y su trabajo es ajeno…”

¡Cuánto poder, cuánta violencia, cuánta comprensión del mundo, encierra esa sola palabra “ajeno”…! El inglés no logra decir lo mismo con locuciones como belonging to another “que pertenece a otro”. (Y no olvidar las duras connotaciones de “alien” por “inmigrante”.)

El gran trovador argentino Atahualpa Yupanqui una vez cantó: “Las penas y las vaquitas/ se van por la misma senda/ Las penas son de nosotros,/ las vaquitas son ajenas”.

El dramaturgo romano Terencio nos legó esta conmovedora expresión de la compasión, de la solidaridad para con nuestros prójimos: Homo sum, nihil humani a me alienum est: Soy humano, y nada de lo humano me es ajeno.

Good words!

Pablo

Pablo J. Davis, Ph.D., CT, J.D., es historiador, traductor y abogado. Este ensayo se publicó originalmente en La Prensa Latina (Memphis, Tennessee, EEUU) en la edición del 20 al 26 de noviembre 2017, como la entrega nro. 257 de la columna bilingüe semanal “Misterios y Enigmas de la Traducción” [Mysteries & Enigmas of Translation].

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